El control de esfínteres suele adquirirse entre los 2 y 4 años de edad. Durante el aprendizaje del mismo es normal presentar episodios de incontinencia, pero hay ocasiones en las que se tarda en adquirir dicha capacidad, o se pierde una vez adquirida. Hablamos de enuresis cuando el problema de incontinencia es relacionado con la orina y de encopresis cuando es relacionado con las heces. Es aconsejable siempre acudir, en primer lugar, al pediatra para descartar causas de tipo orgánico, una vez descartadas dichas causas, lo recomendable sería acudir al psicólogo. Se considera que existe enuresis cuando se produce una emisión repetida e involuntaria de orina durante el día o durante la noche, en la cama o en la ropa al menos durante dos veces por semana, por un periodo mínimo de tres meses, en niños mayores de 5

años de edad. Mientras que la encopresis sería la evacuación involuntaria de heces en lugares inadecuados y de manera repetida en niños mayores de 4 años. Ambos casos requieren de apoyo psicológico para el niño, conjuntamente con los padres, para superar el problema.