La desobediencia, el negativismo y las rabietas son de los trastornos de conducta más frecuentes en la infancia, suelen estar relacionados con un desafío a la autoridad de los padres, resultando perturbadores para éstos al establecerse un vínculo coercitivo con sus hijos. El conocido Síndrome del Emperador es cada vez más frecuente en nuestra sociedad, caracterizándose por niños que ejercen una relación de tiranía hacia sus padres, siendo exigentes e intolerantes, pudiendo incluso llegar a la agresión si no se satisfacen sus demandas.